La situación ideal para una compañía como Google, que se encarga de “organizar la información mundial” y obtener ingresos con los anuncios que sitúa junto a esta información, es que todos los contenidos de Internet estuviesen libres de derechos de autor, y éstos simplemente pretendiesen obtener ingresos con la publicidad.
Sin emabargo, esto no es así, y muchos de los creadores de contenidos (tanto en formato texto, como audiovisual) siguen defendiendo celosamente sus derechos sobre aquello que crean, y han luchado durante los últimos años para que Google no publique ni una sola parte:
:: un sitio web demandó a Google por publicar miniaturas de sus fotografías en su buscador de imágenes
:: la versión belga de ‘Google News’ fue obligada a dejar de mostrar cualquier texto de periódicos de ese país.
:: el proyecto ‘Google Books para Bibliotecas’ ha recibido varias demandas por haber escaneado libros de editoriales sin su permiso.
Estos tres servicios de Google (el buscador de imágenes, Google News y Google Books para bibliotecas) se limitan a reproducir ‘pequeños fragmentos’ de los contenidos (miniaturas de imágenes o un par de líneas de texto), ejerciendo el derecho de lo que en EEUU se conoce como “Fair Use” (Uso Legítimo o Uso Razonable), que permite utilizar contenidos protegido por derechos de autor, siempre siguiendo algunas condiciones.
Como algunos de estos generadores de contenidos siguen demandando a las firmas de Internet que intentan ejercer este derecho, la ‘Computer & Communications Industry Association (CCIA)’ (de la que forman parte Google, Microsoft u Oracle, y que defienden los “mercados y sistemas abiertos”), ha lanzado este mes de agosto el sitio web ‘DefendFairUse.org’. Con él, se pretende hacer ver a los usuarios y consumidores cómo medios de comunicación y organizaciones deportivas están “intentando confundirles con respecto a los derechos legales para utilizar los contenidos audiovisuales en la era digital”.
“Todos nosotros hemos visto o escuchado un aviso legal con respecto al copyright al comienzo de los eventos deportivos, o en DVDs o libros”, asegura el presidente de la CCIA. “Estas tácticas no educan a los usuarios, sino que les intimidan, y representan un asalto a la libertad de expresión”.
En esta página web se muestran algunos ejemplos de advertencias referentes al copyright por parte de las Ligas estadounidenses de Béisbol y de algunas editoriales, que desde la CCIA se consideran ilegales.